LA POESIA Y LA PINTURA, 1626. Francesco Furini. Galería Palatina, Florencia. "La armonía es más fuerte que la luz"

Descripción de cuadros para Guillermo

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LA SOLITARIA (de Cristina Peri Rosi

(La solitaria, Edvard Munch)






Contemplando la infinitud celeste
de un mar parejo e inabarcable
parejo
      vasto
              inabarcable

la mujer
sola frente al mar

Irristible, le da la espalda
Entonce contempla
la arena azul
la infinitud de la arena
Pareja  vasta inabarcable

Mar y mar



LE SOMMEIL, DE GUSTAVE COURBET (de Cristina Peri Rossi)

 
El sueño, 1866
Gustave Courbet
























Si el amor fuera una obra de arte
yaceríamos todavía desnudas y dormidas
la pierna sobre el muslo
la cabeza sobre le hombro -nido-
resplandecientes y sensuales
como en Le sommeil de Courbet
cuya belleza contemplanos extasiadas
una tarde, en Barcelona
("Salimos de una cama para entrar en otra",
dijiste).

No hubiéramos despertado nunca
ajenas al paso del tiempo
al transcurso de los días y de las noches
en un presente permanente
de tiempo paralizado
y espacio cristalizado.

Quise vivir en el cuadro
quise vivir en el arte
donde no hay fugacidad
ni tránsito.

Pero se trataba sólo del amor
no del cuadro de Courbet
de modo que despertamos
y era el ruido de la ciudad
y era el reclamo de la realidad
los crueles menesteres
-las pequeñeces de las que habló Darío-.

Se trataba sólo de amor
no del cuadro de Courbet
de modo que despertamos
y eran los teléfonos las facturas
los recibos de la luz la lista del mercado
especialmente era lo fútil,
lo frágil, transitorio,
lo banal, lo cotidiano
eran los miedos las enfermedades
las cuentas de los bancos
los aniversarios de los parientes.

Dejamos solas
abandonadas a las bellas durmientes
de Courbet

solas
abandonadas en el museo
en las reproducciones de los libros.

Se trataba sólo de amor
es decir, de lo efímero,
eso que el arte siempre excluye.


EUROPA DESPUÉS DE LA LLUVIA -Max Ernst- (de Cristina Peri Rossi)


Europa después de la lluvia, 1940-1942
Max Ernst














Ha llovido magma hirviente
licuando todas las formas

                                        (el hombre-pájaro que pende,
                                        solidificado, rehúsa mirarnos,
                                        último reproche)

Solitarios minolitos se elevan sobre el cielo luminoso,
como inverosímiles dioses (desués de la tormenta).

Europa es una masa indefinible de desechos.

La lava ha corroído la suficiencia de las piedras,
perforado los metales,
mineralizó los árboles y las plantas.
Licuó las montañas,
obstruyó los ríos.

En medio de la descomposición,
sopla la inmuntabilidad de la muerte.
Cuelgan fósiles, miembros desplazados,
totems rotos, cuerpos devorados por el magma.
La luz apocalíptica ilumina restos retorcidos.

Pero quedamente,
por debajo de la formas fosilizadas
y la confusión de gestos,
se sospecha
la vida larvaria
que comienza a latir,
con un espasmo de horror.
Círculo infernal del eterno retorno.


ASÍ NACE EL FASCISMO (Cristina Peri Rossi)

En el campo de concentración
de la sala de música o ergástula
la fría, impasible profesora de guitarra
(ama rígida y altiva)
tensa en su falda el instrumento:
mesa los cabellos
alza la falda
dirige la quinta de su mano derecha
hacia el sexo insonoro y núbil
de la alumna
abierta como la tapa de un piano.

Ejecuta la antigua partitura
sin pasión
sin piedad
con la fría precisión
de los roles patriarcales.



Así sueñan los hombres a las mujeres.
Así nace el fascismo.




Del Poemario "Las musas inquietantes", Ed: Lumen
Cuadro: "La lección de guitarra" de Balthus

HABITACIÓN DE HOTEL /HOPPER/ (Cristina Peri Rossi)



Las noches en que uno estira las últimas copas

en la sala del hotel antes repleta
los invitados se han retirado
algún rezagado como yo destila su melancolía
mirando fijamente el contenido del vaso
¿una cucaracha en el whisky?
no, querido, es la moneda redonda de tu soledad
es la gota de sangre de tu hastío
son las tres de la mañana
los camareros cansados desean irse a dormir
han trabajado largo
han trabajado duro
pero óiganme bien, soy cliente,
pago para que estén despiertos
es el valor del dinero
mientras no se me antoje no me voy a la solitaria
habitación del hotel
también podría llamar a una puta
pero ya es demasiado tarde
las últimas putas ya se fueron con sus clientes
aquí mismo en el hotel
donde se celebró en congreso de accionistas
–Sala A-
y un congreso de escritores –Sala C-
hay que tener botellas bien surtidas
testículos hinchados
culos abiertos de mujeres sodomizadas
el otro cliente del bar tampoco tiene ganas de irse
mira el fondo de su vaso
como si escondiera una inscripción
la cifra del poema que no ha escrito todavía
ni va a escribir
yo tampoco
yo vacilo
quizás el aire de la calle (Princesa)
me vendría bien
pero siento las piernas pesadas
menor me voy a la habitación vacía del hotel
buen hotel
un hotel para congresos convenciones conferencias
dos camas sólo para mí
que no necesito más que una
un bar debajo del televisor
buenas cortinas
secador de pelo máquina de afeitar
palomitas de maíz olivas y barritas de chocolate
mejor me meto en la cama
me abrigo bien
–buenas mantas, las del hotel, y además, hay calefacción-
y busco una puta en el televisor
–conecte con la red privad de pornografía, canal 98, de pago-
para no dormir sola esta noche.


Del poemario "Habitación de hotel" de Cristina Peri Rossi. Ed: Plaza y Janes. 2007.
Cuadro: "Habitación de hotel", de Hopper.