LA POESIA Y LA PINTURA, 1626. Francesco Furini. Galería Palatina, Florencia. "La armonía es más fuerte que la luz"

Descripción de cuadros para Guillermo

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ÁNGULO DOMÉSTICO (de Jorge Guillén)




 




Aquellos muros trazan la intimidad de un ángulo
Tan luminosamente sensible en su reserva
Que a los dos personajes allí dialogadores
-Discursivo el galán, muy cortés la señora-
Se ofrecen en concierto la ventana y un mapa.
El día de una calle, quizá de algún jardín
Acompaña dorando, templando su valor
En vidriera y pared. Continentes, océanos,
Todo converge allí. ¡Qué intimidad de estancia,
Qué azul de terciopelo! La atención es un éxtasis.





Officer and Laughing Girl
Johannes Vermeer, 1657
The Frick Collection, New York




VAN GOGH (de Jorge Guillén)

(Museo Kröller-Muller,
Otterloo, Holanda)

                    I

Mira escuchando bien, alerta.
Esas frutas en un cestillo
Te arrojan su grito amarillo.
Jamás naturaleza muerta:
Naturaleza de Van Gogh.


                   II

Exaltado entre tus dos jotas,
    Fan Joj, Fan Joj,
Con tu fuerza genial azotas,
    Van Gogh, Van Gogh.


                   III

Este frenético Van Gogh
Procede con tal maestría
Que, bajo una furia de sol,
Todo a su Dios uno se alía.
Van Gogh: las doce en el reloj.

SAN SEBASTIÁN (de Jorge Guillén)


¿Quién te pone en peor estado,
San Sebastián desventurado:

El cruel que arroja su flecha
Contra un mozo que Dios acecha,

O ese pintor que como efebo
Te imagina, ya Adonis nuevo,

Y mezclando hermosura y muerte
Desea en tu martirio verte

Suave y sangriento sin un grito,
Repugnantemente exquisito?

EL GRECO ( de Jorge Guillén)


La peñascosa pesadumbre estable
ni se derrumba ni se precipita,
y dando a tanta sigla eterna cita
yergue con altivez hisopo y sable.
¡Toledo!
Al amparo del nombre y su gran ruedo
-Toledo: "quiero y puedo"-
convive en esa cima tanto estilo
de piedra con la luz arrebatada.
Está allí Theotocópulos cretense,
de sus visiones lúcido amanuense,
que a toda la ciudad prescrita en vilo,
toda tensión de espada
flamígera, relámpago muy largo
alumbra, no da miedo.
¡Toledo!
"A mí mismo me excedo
sin lujo de recargo".
Filo de algún fulgor que fue una hoguera,
siempre visible fibra,
zigzag candente para que no muera
la pasión de un Toledo que revibra
todo infuso en azules, ocres, rojos:
El Alma ante los ojos.

CIERVOS SOBRE UNA PARED (de Jorge Guillen)

Lascaux
Emergen, se adelantan, vibran
Sobre una pared de la cueva
-A través de siglos y siglos
Profundizados en tiniebla
De inmóvil silencio recóndito
Que ni la Historia misma altera-
Los ciervos, los ciervos en fuga,
En fuga por un friso apenas
Contemplado y ya resurrecto
Sobre millones de horas muertas,
Cueva de Lascaux
Fuga y su desfile de friso
Vivaz hacia más primavera.
Uno tras otro siguen juntos
Alzando siempre las cabezas
Adorablemente alargadas
Tras una vaguedad de meta.
Refrenado palpita el ímpetu
Que bosques y bosques desea.
Al perfil otorgan, nervioso,
Aireación las cornamentas,
Y hasta se percibe el susurro
De las soledades inciertas.
Vibrando resaltan los ciervos.
En su vida sin muerte quedan.