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LA POESIA Y LA PINTURA, 1626. Francesco Furini. Galería Palatina, Florencia. "La armonía es más fuerte que la luz"
Descripción de cuadros para Guillermo
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UNA OSCURA SILUETA NADADORA (de Tomas Tranströmer)
Sobre una histórica pintura
en la roca del Sahara:
una oscura silueta nadadora
en un joven río antiguo.
Sin armas ni estrategia,
ni en calma ni en acción,
y separado de su propia sombra:
se desliza por el fondo del cauce.
Luchó por liberarse
de una adormecida imagen verde
para luego alcanzar por fin la orilla
y hacerse uno con su propia sombra.
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Tomas Tranströmer
UN BOCETO DE 1844 (de Tomas Tranströmer)
El rostro de William Turner está ocre de intemperie;
tiene un caballete al extremo de las rompientes.
Seguimos el cable verde plateado hacia el abismo.
Él vadea por el llano reino de los muertos.
Llega un tren. Acércate. Lluvia,
lluvia avanza sobre nosotros.
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| Lluvia, vapor, velocidad, 1844 Nacional Gallery, Londres J.M.W. Turner |
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Tomas Tranströmer,
Turner
ARCOS ROMÁNICOS (de Tomas Tranströmer)
Dentro de la enorme iglesia románica se apiñaban los turistas en la penumbra.
Bóveda abierta tras bóveda y sin vista de conjunto.
Algunas llamas de cirios aleteaban.
Un ángel sin rostro me abrazó
y susurró por todo el cuepo:
"¡No te avergüences de ser hombre, sé orgulloso!
Dentro de ti se abre, interminablemente, bóveda tras bóveda.
Nunca estarás completo, y así ha de ser".
Me cegaron las lágrimas
y me sacaron acosándome a la piazza que hervía bajo el sol
junto con Mr. y Mrs Jones, el Señor Tanaka y la Signora Sabatini
y dentro de todos ellos se abrían bóveda tras bóveda, interminablemente.
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Tomas Tranströmer
SYROS (de Tomas Tranströmer)
En el puerto de Syros había barcos de carga abandonados,
esperando.
Proa junto a proa junto a proa. Amarrados desde hace años.
CAPERION, Monrovia.
KRITOS, Andros.
SCOTIA, Panamá.
Cuadros oscuros en el agua, alguien los descolgó.
Como juguetes de nuestra infancia que se han hecho gigantes
y nos acusan
por lo que nunca fuimos.
XELATROS, Pireus.
CASSIOPEJA, Monravia.
El mar ha terminado de leerlos.
Pero la primera vez que vinimos a Syros –era de noche–
vimos proa junto a proa a la luz de la luna y pensamos:
¡Qué flota poderosa, magníficos transportes!
esperando.
Proa junto a proa junto a proa. Amarrados desde hace años.
CAPERION, Monrovia.
KRITOS, Andros.
SCOTIA, Panamá.
Cuadros oscuros en el agua, alguien los descolgó.
Como juguetes de nuestra infancia que se han hecho gigantes
y nos acusan
por lo que nunca fuimos.
XELATROS, Pireus.
CASSIOPEJA, Monravia.
El mar ha terminado de leerlos.
Pero la primera vez que vinimos a Syros –era de noche–
vimos proa junto a proa a la luz de la luna y pensamos:
¡Qué flota poderosa, magníficos transportes!
(del poemario "El cielo a medio hacer" Ed: Nórdica)
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VERMEER ( de Tomas Tranströmer)
![]() |
| La lección de música. Vermeer |
![]() |
| Mujer de azul que lee una carta. Vermeer |
No un mundo protegido… Justo tras la pared comienza el estrépito
comienza la posada
con risas y rabietas, dentaduras, tañido de campanas
y el cuñado demente, donador de la muerte ante el cual todos deben temblar.
La gran explosión y los pasos tardíos del salvamento,
los barcos que se pavonean el la rada. El dinero que se desliza en el bolsillo equivocado,
exigencias que se amontonan sobre exigencias,
rojos cálices abiertos que sudan presentimientos de guerra.
Desde allí y atravesando la pared entra al luminosos estudio
entra en el instante que vivirá siglos.
Cuadros que se llaman “La lección de música”
o “Mujer de azul que lee una carta”:
embarazada, en el octavo mes, dos corazones golpean dentro de ella.
Detrás de la pared, cuelga un mapa arrugado de la “Terra Incógnita”.
Respirar en calma… Una desconocida materia azul está clavada en las sillas.
Los remaches de oro entraron volando a increíble velocidad
y se detuvieron en seco
como si no hubiesen sido nunca más que quietud.
Zumban los oídos, ya sea por la profundidad o por la altura.
Es la presión del otro lado de la pared.
Hace que cada hecho levite
y afirma el pincel.
Duele atravesar paredes, uno se pone enfermo de eso
pero es imprescindible.
El mundo es uno. Pero las paredes…
Y la pared es parte de ti mismo:
uno lo sabe o no lo sabe, pero así es para todos
salvo para los niños. Para ellos no hay pared.
El cielo claro se ha apoyado en la pared.
Es como una oración al vacío.
Y lo vacío vuelve su rostro hacia nosotros
y susurra
“Yo no estoy vacío, sino abierto”.
(del poemario "El cielo a medio hacer". Ed: Nórdica)
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