LA POESIA Y LA PINTURA, 1626. Francesco Furini. Galería Palatina, Florencia. "La armonía es más fuerte que la luz"

Descripción de cuadros para Guillermo

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PESCANDO EN EL SUSQUEHANNA EN JULIO ( de Billy Collins)

Pescador amarrado a un banco. Jean Baptiste-Camille Corot

Para ser completamente sincero,
nunca he pescado en el Susquehanna
ni, de hecho, en ningún otro río.

Ni en julio ni en ningún otro mes
he tenido el placer -si es que es un placer-
de pescar en el Susquehanna.

Es más probable que me encontréis
en una habitación tranquila como ésta,
con el cuadro de una mujer en la pared

y un frutero con mandarinas en la mesa,
intentando manufacturar la sensación
de pescar en el Susquehanna.

No tengo ninguna duda
de que otros han pesacado
en el Susquehanna:

de que han remontado la corriente en un bote de madera,
y sumergido los remos en el agua,
y luego los han levantado, haciendo que gotearan a la luz.

Lo más cerca que he estado nunca de
pescar en el Susquehanna
fue una tarde en un museo de Filadelfia,

en la que pasé un buen rato
delante de un cuadro
En él, ese río trazaba un meandro

bajo el cielo azul, alborotado de nubes,
y los árboles se apiñaban en las riberas,
y un tipo con pañuelo rojo en la cabeza,

sentado en una barquita
verde, de fondo plano,
sostenía el fino látigo de un caña de pescar.

Eso es algo que yo probablemente
nunca haría, recuerdo
decirme a mí mismo y a la persona que estaba a mi lado.

Entonces parpadeé y me acerqué
a otras escenas americanas
de almiares y aguas espumeantes sobre las rocas,

incluso a una de una liebre parda
que parecía tan alerta, tan encendida de atención,
que me la imaginé saltando de repente del marco.


COROT (de Czeslaw Milosz)

























Yale University Gallery: Jean Baptiste-Camille
Corot (1796-1875), El puerto de la Rochelle,
ca. 1851

Su nombre es luminosidad. Todo lo que vio
se le entregaba humildemente, le ofrecía
su interior sin olas, un apaciguamiento
como un río en la neblina de la mañana,
como el nácar en su concha negra.
Tambien este puerto, en el mediodía,
con las velas durmiendo, con su calor,
al que llegamos, quizás pesados por el vino,
desabrochándonos los chalecos, a él le era ligero,
revelaba la claridad bajo el disfraz de un instante.
Pequeñas siluetas, reales hasta hoy día:
aquí tres mujeres, allí otra mujer monta
un burro, un nombre hace rodar un tonel,
caballos pacientes con colleras. Estuvo aquí, los llamo
por encima de su paleta, los trasladó
de la pobre tierra de sufrimiento y amargura
a este aterciopelado país de bondad.




(de la antología poética "Tierra inalcanzable". Ed: Círculo de lectores)