LA POESIA Y LA PINTURA, 1626. Francesco Furini. Galería Palatina, Florencia. "La armonía es más fuerte que la luz"

Descripción de cuadros para Guillermo

Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Carvajal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Carvajal. Mostrar todas las entradas

PATIO DE LOS LEONES (de Antonio Carvajal)


 


Un cielo azul, un horizonte quieto
–teja de barro, copa puntiaguda
de ciprés, filigrana de los yesos–
y el agua, el agua, el agua, el agua, el agua
–cruzaba un gorrión, cruzó una nube,
pasaron los vencejos, muere el día–
y siempre el cielo azul, el horizonte
quieto, la piedra gris incorporada
como león, como palabra hermosa
que da sentido y emoción al agua,
el agua en el oído, el agua al cielo,
a la vista, a la piel que la percibe
como aurora ofrecida hasta sus labios.

Hasta mis labios que dijeron: paz,
claridad, delicia, iguales a sus
nombres.
                 Y otra vez paz: Un cielo azul;
delicia; un horizonte quieto;
claridad desde el agua sobre el agua
por el agua hacia el agua para el agua
contra el agua hasta el agua. El agua.
                                                               Nombres.



Esculpido en la taza del patio de los leones, el poema del poeta Ibn Zamrak (1333-1393) dice así:

Bendito sea Aquél que otorgó al iman Mohamed
las bellas ideas para engalanar sus mansiones.
Pues, ¿acaso no hay en este jardín maravillas
que Dios ha hecho incomparables en su hermosura,
y una escultura de perlas de transparente claridad,
cuyos bordes se decoran con orla de aljófar?
Plata fundida corre entre las perlas,
a las que semeja belleza alba y pura.
En apariencia, agua y mármol parecen confundirse,
sin que sepamos cuál de ambos se desliza.
¿No ves cómo el agua se derrama en la taza,
pero sus caños la esconden enseguida?
Es un amante cuyos párpados rebosan de lágrimas,
lágrimas que esconde por miedo a un delator.
¿No es, en realidad, cual blanca nube
que vierte en los leones sus acequias
y parece la mano del califa, que, de mañana,
prodiga a los leones de la guerra sus favores?
Quien contempla los leones en actitud amenazante,
(sabe que) sólo el respeto (al Emir) contiene su enojo.
¡Oh descendiente de los Ansares, y no por línea indirecta,
herencia de nobleza, que a los fatuos desestima:
Que la paz de Dios sea contigo y pervivas incólume
renovando tus festines y afligiendo a tus enemigos!









PINTURA MURAL, TORRE DE LAS DAMAS (de Antonio Carvajal)


Iban con sus banderas hacia oriente
desplegadas, vibrantes, rojas, vivas
en un viento feliz, la llama al cielo.
Caballeros que fueron y jinetes
que ya no son sino un mancha casi
borrada en una estancia cuyo aroma,
las ventanas cerradas, me recuerda
el de las altas cámaras de casa
de labor, nunca el aura que se aspira
en grácil torre abierta hacia jardines:
Jardín, estanque, palmas, blancas casas,
un breve río musical y cauto,
leves montes, nevada sierra, cimas
de la delicia; el valle, paraíso.
Hacia el valle también los caballeros,
hacia donde la luz y la alegría
fingen tener su manantial perenne.

Mural de la "Torre de las Damas". La Alhambra, Granada.


POEMA FINAL (de Antonio Carvajal)

                                                      
                                                            "Dejó un cuadro, un puñal y un soneto."
                                                                                                    Manuel Machado


Si mañana no vivo, si mañana
queda inmóvil la luz en mi ventana
sin mi apresuramiento y mi figura,
sabed que algún soneto os he dejado
y que, cruzando del olvido el vado,
salvé de tantos cuadros la hermosura.

El puñal me lo llevo entre los dientes
porque morder las frases más mordientes
es caridad, si no cautela humana.
¿Qué os dejo? Mi palabra agradecida
y nada más. Si acaso, una manzana

que en vuestras bocas suene a fresco fruto.
Iré a otra luz. La luz no guarda luto
por quien la amó en el arte y en la vida.