LA POESIA Y LA PINTURA, 1626. Francesco Furini. Galería Palatina, Florencia. "La armonía es más fuerte que la luz"

Descripción de cuadros para Guillermo

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EN LAS MÁS GRANDES ESCENAS DE GOYA... (de Lawrence Ferlinghetti)















 


En las más grandes escenas de Goya nos parece que vemos
                                              los pueblos del mundo
     exactamente en el momento en que
                      por primera vez alcanzaron el título de
                                                               "humanidad sufriente"
Se retuercen en la página
                             con un verdadera furia
                                             de adversidad
Amontonados
                 gimiendo con bebés y bayonetas
                                                bajo cielos de cemento
en un paisaje abstracto de palos secos
                estatuas dobladas alas de murciélagos y picos
                                     horcas resbalosas
                cadáveres y gallos carnívoros
y todos los rugientes monstruos finales
                     de la
                              "imaginación del desastre"
       son tan sangrientamente reales
                                 es como si todavía existieran realmente
Y existen
                  Sólo el paisaje ha cambiado
Todavía están alineados en las carreteras
                  plagadas de legionarios
                                                 falsos molinos de viento y gallos dementes
Son la misma gente
                                         sólo que más lejos del hogar
en autopistas de cincuenta carriles
                           en un continente de concreto
                                        intercalado de blandos anuncios
         representando imbéciles ilusiones de felicidad
La escena tiene menos cureñas
                                 pero más ciudadanos inválidos
                                                    en automóviles pintados
           y llevan placas extrañas
y motores 
                que devoran Norteamérica

NO MUCHO DESPUÉS ( de Lawrence Ferlinghetti)

No mucho después del principio de la estación
hacia las nueve
de una no demasiado calurosa
noche de verano
en la puerta
de la NUEVA PISA
bajo la olvidada
cabeza en yeso de DANTE
esperando por una mesa
y observándolo
Todo
era un hombre con un espejo por cabeza
lo cual no parecía tan anormal
excepto que
le sobresalían orejas verdaderas
y que tenía un cartel
donde se leía
UN POEMA ES UN ESPEJO QUE CAMINA POR UNA EXTRAÑA CALLE
pero de cualquier modo
como estaba diciendo
no mucho después del comienzo
del tiempo
este hombre que era todo ojos
no tenía boca
Lo único que podía hacer era
mostrar a la gente lo que quería expresar
Y resultó
que él pretendía
ser pintor
Pero de todos modos
este pintor
que no podía hablar o decir nada
sobre lo que él
quería expresar
parecía el pintor más feliz
del mundo entero
detenido allí
observándolo todo
y reflejándolo
Todo
en su enorme
Ojo Hambriento
pero de cualquier modo
así fue que vi reflejadas allí
Cuatro paredes cubiertas de imágenes
de la torre inclinada de Pisa
todas ellas inclinadas en diferentes direcciones
Cinco palcos con mesas
Quince mesas sin palcos
Un bar
con un barman que parecía
un campeón de béisbol
con una cantidad de trofeos locales
colgados detrás
Tres camareras de proporciones y rostros distintos
una grande como un pequeño fox terrier
una del tamaño de un cachalote pequeño
una extraña como un ángel
pero las tres
con los mismos ojos
Una puerta de cocina con un hermano cocinero
de pie ante ella
con los mismos ojos
y alrededor
de ciento setenta y tres personas que hablaban y se agitaban
y
reían y comían y bebían y sonreían
y fruncían el ceño
y sacudían las cabezas y abrían las bocas llevando a ellas
tenedores y
cucharas y masticaban y tragaban toda clase
de productos
y se acomodaban en sus asientos relajándose quizás y bebían café
y encendían cigarrillos y se levantaban y etcétera
y partiendo
hacia la noche
sin siquiera advertir
al hombre de la cabeza de espejo
bajo la olvidada
cabeza en yeso de Dante
mirándolos
a todos
con los mismos ojos
como si aún estuviera buscando
Por doquier
a su perdida Beatrice
pero con apenas un toque
de diabólico lápiz de labios
en la misma punta
de la nariz.